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Ayuntamiento de Astillero

Historia

NUESTRA HISTORIA

maqueta de los astilleros en guarnizo

Aunque Astillero se convierte en Ayuntamiento en el año 1800, su historia como lugar de asentamiento de población se remonta a mucho tiempo atrás. El lugar de Guarnizo estuvo habitado desde la más remota antigüedad, no en vano su proximidad a cuevas e importantes yacimientos prehistóricos como el descubrimiento del hombre de Morín de casi 30.000 años de antigüedad así lo atestiguan.
Los celtas, y los romanos después, también estuvieron presentes en estas tierras atraídos por la explotación del mineral de hierro de Peña Cabarga. Según el estudioso Fermín de Sojo y Lomba, en Astillero y particularmente en Guarnizo aún se conservan nombres que recuerdan a las vías romanas o de antiguos caminos como Juntavía, barrio de Soviejas (Subiejas) Juncara y Habanera (sitio bajo), que proviene de la palabra celta "Aban".
En el siglo XI Sancho II de Castilla concedió a la sede de Oca la iglesia de Santa María de Muslera, que sería cabeza del arciprestazgo de su nombre en torno a la cual se fue formando el poblado de Guarnizo. Posiblemente esta iglesia formara parte de la red de monasterios que la Orden Benedictina tenía diseminados por toda Europa y fuera así camino de paso de las peregrinaciones a Santiago de Compostela.
Posteriormente, el origen del lugar de Potrañés, en Guarnizo, como sitio especialmente indicado para astillero aparece estrechamente ligado a la figura de Cristóbal de Barros, superintendente de Fábricas, Montes y Plantíos en la costa de Cantabria, a quien Felipe II en el año 1581 encargó una serie de nueve galeones para la defensa de Indias, que han pasado a la historia como los primeros galeones oceánicos de guerra que han existido y que se ocuparían del transporte del tesoro y la escolta de las flotas.
Cristóbal de Barros propuso a Felipe II su construcción en "esta canal que llaman de Solía y Guarnizo" justificando esta opción por la riqueza, tanto en cantidad como en calidad, de madera existente en la zona, por las ventajas del calado de la canal de Guarnizo para la botadura y amarre de los galeones así como por la protección natural que ofrecía este enclave contra los vientos, temporales y posibles ataques por mar, al estar situado al fondo de la bahía de Santander, entonces bien fortificada.
 

maqueta de los astilleros en guarnizo

En total, durante los dos siglos que siguieron se botaron más de cien grandes buques para la Armada y otros muchos para particulares. A comienzos del siglo XVIII a las gradas del astillero de Potrañés, también conocido como "el de las fragatas", se añadieron nuevas en la zona de La Planchada "astillero de los navíos" creándose un incipiente núcleo de población conocido por Barrio del Astillero. La actividad culminó en el último tercio del siglo XVIII al tomar Ferrol el relevo constructor como cabeza del Departamento Marítimo del Cantábrico aunque con altibajos siguió la actividad constructora que definitivamente culminó en el año 1871 con la botadura del la fragata Don Juan.
En el año 1793 la población de Astillero dejó de depender de la jurisdicción de la Marina y en 1800 se constituyó en Ayuntamiento, aunque no fue hasta 1871 cuando Guarnizo, que hasta entonces siguió dependiendo del Real Valle de Camargo, fue segregado de este último, incorporándose definitivamente al Ayuntamiento de El Astillero.
Aunque fueron muchos los buques que se botaron de las gradas de los astilleros, dos de ellos, el San Juan Nepomuceno (1766) y el Real Felipe (1731), han pasado a la historia de la Marina española por su participación en diversas batallas navales como la de Trafalgar el primero de ellos y la de Tolón el segundo.
El Real Felipe fue el primer navío español de tres puentes; podía armar 114 cañones y fue el mayor del mundo en su momento; demostró sus buenas cualidades en el combate de Tolón cuando la escuadra combinada franco-española se enfrentó a la inglesa resultando esta última derrotada.
El suceso más destacado en el que participó el San Juan Nepomuceno fue el combate de Trafalgar hacia donde salió desde la bahía de Cádiz -donde se encontraba anclado el 19 de octubre de 1805-con casi 700 tripulantes y como navío integrante de la escuadra mandada por el teniente general Federico Gravina. Durante el transcurso de la batalla, que enfrentó a la flota española con la inglesa al mando ésta del célebre almirante Nelson, el San Juan Nepomuceno recibió el fuego y la metralla de seis buques ingleses, resistiendo hasta que la heroica muerte del brigadier Cosme Damián Churruca obligó a la rendición del buque.


 

APUNTES DE NUESTRA HISTORIA

Abastecimiento de agua
El suministro de agua fue un eterno problema debido a la penuria absoluta de medios, para solucionarlo, se adquirió en Solía un manantial de agua no potable para cambiarlo por otro de agua potable perteneciente a la Cía Minera Orconera Iron Ore Company Ltd., que utilizaba para lavar el mineral.
Debido a su localización a nivel del mar, el agua se elevaba mediante grupos electrobombas cada vez de mayor potencia y capacidad para satisfacer las crecientes necesidades de agua tanto para uso doméstico como industrial.
La inauguración del sistema de suministro se celebró en agosto de 1949.
No obstante, a medida que pasaban los años y la población aumentaba, el suministro se mostraba insuficiente. A finales de los años 60, el Ayuntamiento de Santander finalizó su nuevo plan de traída de agua del río Pas; fue en esa época cuando las autoridades provinciales adelantaron el plan que tenían previsto para resolver el problema del suministro en el Astillero.

Museo Naval de Guarnizo
El Centro de Estudios Montañeses consiguió convertir en realidad una vieja aspiración: crear un museo donde albergar el importante legado naval Montañés y donde estuviera representado el esfuerzo de los astilleros de Guarnizo, origen de numerosas naves que protagonizaron importantes acontecimientos de la historia naval española.
El Museo Naval de Guarnizo, se inauguró el 22 de agosto de 1948, siendo alcalde D. José Solana del Río. Asistió al acto una importante representación compuesta por miembros del gobierno español, importantes oficiales de la Marina española así como las primeras autoridades provinciales.

Parroquia de San José
El solar ocupado por la antigua parroquia, la cual se había quedado pequeña, fue el lugar elegido para edificar la nueva parroquia. Las obras comenzaron en 1947 y fueron dirigidas por una Junta presidida por el párroco D. Francisco Martínez García y compuesta por numerosos vecinos del municipio.
El arquitecto encargado del proyecto fue el santanderino D. Juan José Rasines.
La nueva parroquia de inspiración románica, de tres naves, techo de estilo mudéjar y torre de doble campanario, fue inaugurada el 28 de agosto de 1949.
En el año 1955 se celebraron los actos conmemorativos del cincuentenario de la creación de la parroquia de San José.
Se inauguró el 29 de agosto de 1966.

Puente de Pontejos

El puente con una anchura total de 12 metros y una longitud de 252 metros costó 32 millones de pesetas y en su construcción se emplearon 10.216 metros cúbicos de hormigón y 400 toneladas de acero.

Trolebuses
El servicio de trolebuses se inauguró en 1955, sustituyendo al antiguo tranvía inaugurado en 1909.
La nueva línea contó en sus orígenes con cinco unidades a las que se añadieron posteriormente ocho trolebuses de dos pisos importados desde Inglaterra y que habían sido utilizados hasta entonces en Londres.
 

Ayuntamiento de Astillero - C/ San José, 10 - 39610 - Astillero - Tel. 942 077 000 - Fax: 942 077 025

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